Les pedimos a los artistas de Bestiario que nos contaran cómo llegaron a la obra que están exponiendo. Esta vez son dos, y las dos inventaron sus bestias antes de fabricarlas: una las bordó sobre retazos de telar, la otra las caló en papel. Dos maneras de hacer un animal que no existe.
Beatriz Renard es de estilo ecléctico y pinta con hilos, lanas y fibras textiles. Trabaja el tapiz y la obra bordada, y de la mezcla de hebras le salen colores muy distintos y vivaces. Aprendió el tapiz en la escuela-taller La Rueca y lo fusionó con metales y soldaduras. Le atraen el cubismo, las figuras geométricas, las abstracciones, los paisajes y los ambientes domésticos.

"Mi obra Bichos: quisieron aparecer en tinta sobre papel, allá por 2016... nunca supe si surgieron de sueños o de realidad. Otros aparecieron también en 2018. Paralelamente, recuperé retazos de tela barracán y picote, tejidos con lana de oveja en el norte, que usábamos con mi hermana en un emprendimiento textil, y los cosí como collage haciendo banners... y allí quedó todo guardado hasta que en 2022 estos Bichos quisieron color, y se fueron sumando a la tela opaca con hilos brillantes, mediante bordados, quedaron contentos y en algún momento fueron expuestos en tres partes.
Para Bestiario, pensaron estar más juntos y surgió el prisma triangular como se observa en la muestra, esto es 2026... y siguen siendo Bichos, algunos raros, otros más conocidos, pero calculo que felices o me los imagino así.
Cristina Macías es cordobesa y tiene formación en pintura en la UNC. Desarrolla la tinta china sobre papel para acuarela y trabaja con plumín, pincel, mancha y collage. Para Bestiario dejó la tinta y caló el papel, esto nos cuenta sobre Murmuraciones:

"Imaginar los pájaros es entrar en un mundo de gestos mínimos y repentinos, el ritmo de los saltos sobre la tierra, la quietud que precede el canto, de pronto el vuelo. La elección de la materialidad del papel y calarlo permite el juego con los vacíos y proyecciones de sombras sobre el espacio, dependiendo de la luz. Va más allá de lo bidimensional, se emula un ritmo, un movimiento.
El papel con su textura y liviandad se acerca a la belleza sutil e imponente de volar."
Bestiario puede visitarse en el Centro de Arte Contemporáneo Chateau — Antonio Seguí hasta el 8 de noviembre de 2026.